¡Hoy ruta chula! ¡Hoy nos vamos al Parc Fluvial del Besós!

Ruta estupenda para caminar y caminar. La primera parte es seca y concurrida por ciclistas, pero casi no hay gente y la segunda, con césped, es más fresca y entretenida. ¡Vale la pena! ¡Vuestro perrete va a volver muerto!

Mapa de la Ruta

Primera Parada

Salimos de casa, “tralariii, tralaraaaa…”, esta vez hemos decidido ir al Parc Fluvial del Besós y para eso tenemos que coger el tren (recordad que no tenemos coche y el transporte público para una perra como Xula – de 15 kgs-, es limitado). Hace mucho calor, así que decidimos ir para allá porque el río siempre da más sensación de fresco y ¡a lo mejor Xula se puede remojar un poco! Vamos a la estación de tren de Sagrera con destino Montcada i Reixac (R4 destino Manresa). Al poco rato llega uno y en tres paradas nos plantamos en Montcada i Reixac (no bajeis en Bifurcació, es la siguiente a esta) – FOTO 1-. Caminamos muy poco hasta encontrar el puente que cruza el río – FOTO 2 Y  FOTO 3-, iremos por el margen izquierdo mirando en dirección a mar. Podemos ir por dos lados, o bien por la parte asfaltada (llena de ciclistas, gente y corredores) o bien intentar buscar una entrada e ir por la parte de abajo, sin asfaltar y aunque también tiene tránsito, es mucho menor. Así que al poco rato de caminar, vemos unas escaleras que nos dejan ir por la parte de arena. El camino por aquí se hace un poco pesado, aunque los perros disfrutan un montón andando y olisqueando por todos lados. Os recomendamos llevar mucha agua para días como estos de mucho calor (y para nosotros, empaparnos de crema solar y algún tipo de gorra… porque por ejemplo yo, que no tomé ningún tipo de precaución, me quemé y ahora voy toda parcheada, trozos con morenos y trozos blanquísimos!). (FOTOS  4 , 5 , 6 , 7 , 8 , 9)

Segunda Parada

El trozo del camino de arena (que por cierto, queda prohibido el paso al público toda la zona por la que hemos ido hasta ahora – FOTO 1-, de ahí que a parte de las escaleras que encontramos, no haya nada más para bajar en todo el trayecto), se acaba de repente y vemos al fondo un corte por donde aparece un enorme campo con césped –FOTO 2-. Aquí los perros se vuelven locos literalmente, corren, huelen, ven el agua (porque hasta entonces, no hemos visto casi agua, sino zonas con grandes campos de espigas enormes que no dejan ver nada más y a excepción de algunos pequeños trozos donde el río asoma), quieren remojarse, pero no será hasta un poco más adelante, cuando el muro de hormigón que hay esté más abierto, que no podrán meterse – FOTO 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10,11 ,12 ,13,14,15, 16 Y 17-. Por aquí caminamos un buen trecho, no hay mucha gente por la zona de césped, algún perro, algunas familias jugando a volley o algún solitario leyendo o tomando el sol… paralelo a este campo de césped está el camino de verdad (por el que tendríamos que andar en realidad…) donde hay gente en bicicleta, patines o corriendo. A mitad de camino más o menos nos sentamos mientras los perros corren, juegan y se meten en una especie de acequias que hay, ideales para que ellos se vayan remojando las patas. Id mojando a los gordos por todas partes y cada vez que podáis (en días de tanto calor como este), porque lo sufren mucho aunque se arranquen a correr de tanto en cuanto. Hacia el final del trayecto, ya empezaban a buscar sombras donde tirarse porque no podían más. Además, no hay árboles, pero si muchos puentes, así que si queréis sombra, os cogéis una gorra, porque de puente en puente y tiro porque me toca. – FOTO 18 y 19

Tercera Parada

Y ya se huele el mar cuando llegamos al puente final. Hay un cambio interesante cuando cruzas el último puente porque el clima cambia y se hace más húmedo y pesado y claro, si vas cansado, es criminal. Pero llegamos bien a la playa, la vemos un poco, remojamos a los perretes en la ducha y nos vamos. Me impactó ver que ¡no hay chiringuitos!, así que hasta que no llegas a la estación no te puedes tomar nada, porque… no hay nada. – FOTO 1, 2, 34 y 5– Y para llegar a la estación hay que cruzar un último parque, el Parc del Litoral (FOTO PARQUE 1 Y 2), es bastante amplio pero no nos quedamos mucho, porque después del “pateo” que hemos hecho lo único que queremos es coger el tren y volver a casa. Y así lo hacemos en la estación de Sant Adrià del Besós. (R1, cualquier tren que venga), aunque no para el Sagrera (que no iría de lujo) sino en el Clot. Xula llega casi arrastrándose y durante un día y medio, casi no tengo perra, ¡creo que tiene agujetas!

Conclusión

Ruta tranquila y sin altibajos, pero dura si la hacéis con calor. No hay fuentes en todo el trayecto con lo cual os aconsejo que llevéis agua, mucha, sobre todo para el perro. Cuando llegáis a la zona de césped hay sitios para salir, así que en el peor de los casos podéis salir y buscar alguna fuente. El perro disfrutará mucho corriendo suelto y, de vez en cuando, entrando en el agua. Llegará agotado a casa. Ruta altamente aconsejable.

Barrio:
Distancia de la Ruta:
13
Duración:
4
Dificultad:
Media
Parques Visitados:
2
Pipi Can:
0

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